…por escribir, es consigna habitual. Aunque el copy/paste es la costumbre mas adoptada, el escribir por escribir ocupa un no tan perezoso segundo lugar… en mi lista de intolerancias.
Al primer lugar me obligo yo de vez en cuando, y porque es terapia, (de la barata) inmediata e informal…Hoy me levante pensando que hace meses que no escribo por ningún lado, por acá pegue fotos y dibuje una que otra línea en referencia a las mismas, pero no escribí.
Yo siempre digo que cuando no escribo estoy ocupada viviendo… y eso hoy, me suena a ausencia de reflexión. Quien haya leído antes algo por aquí, sabrá bien que el impulso de estos párrafos a lo largo del blog, es sentimental… Mero, abstracto y bruto sentimiento.
Angustia… esperanza, felicidad, tristeza, despecho, intolerancia, melancolía, alguna que otra anécdota graciosa pero con un trasfondo siempre… sentimental.
Si tuviera que escribir del política y economía, no podría dejar de ser subjetiva y de agregarle la ira o la decepción que ciertos cambios me provocan. Ante mi ignorancia y mi subjetividad preponderante, los evito. Evito esos temas tan importantes que todos discuten.
Soy pesimista, un optimista desinformado (tomo prestada la frase del MSN de mi hermanito querido), y lo transmito, aunque en mi interior tenga la mejor de mis expectativas, al mundo le comunico lo contrario. Es por ello que sufro la decepción a escondidas, y resulta un trago mas amargo.
Escribir en líneas generales puede cualquiera, darle un toque personal y el color individual a una idea, es algo mas difícil. Porque hay que hacerse cargo de todo lo que decimos, mucho mas de lo que escribimos…
Hoy, tengo rabia y decepción conmigo misma, no hago cargo a los demás de mi condición, uno es dueño de su propio destino. Si bien hay factores y circunstancias que nos predisponen, siempre hay elección.
Es difícil levantarse todos los días y hacer las cosas bien, tengo pocos y nunca completos, de esos en los que me he acostado con una sonrisa, por haber sido, un día bien llevado, un ‘buen día’.
Nunca me conformo con nada, pero si lo hiciera, jamás lograría superarme. El problema de la propia exigencia en exceso, es que a veces te decae tanto, que es devastadora. Equilibrio. Eso es algo imprescindible, la vida en excesos es desastrosa…
Hay quienes sufren excesos visibles… yo me ahogo en los invisibles.
Quisiera tener un profesor conductista de la vida, para que me de las pautas y yo triunfe. Y si no sale, tengo a quien echarle culpas…
Pero si lo tuviera, me quejaría entonces, por querer ser participe y autora de mi propia existencia. La gata flora…
Somos como nos educaron y por el entorno que nos rodea, la esencia se moldea bajo las manos constructoras de las reglas, del cariño, del camino que nos muestran desde niños… y si salimos un poco torcidos, cuando uno quiere enderezarse sino lo hace de apoco, corre el riesgo de quebrarse…
En fin, no se si quebrada, porque al menos eso habría indicado un cambio, pero si desorientada, por entender lo que debo enfrentar y no saber como.
Del limbo, de la vida, de escribir por escribir, surgió esto.
boludeces atómicas, sin mas argumento que la histeria, ‘erróneamente’ asociada al termino y/o palabra, femenina. Hipótesis que podría llegar a refutar o no con argumentos históricos y/o contemporáneos, si no me aburro antes.
Una solución fue la invención de los aparatos para proporcionar masajes, lo que eliminaba la necesidad de recurrir a una comadrona. A finales del
¡He dicho!




